Todas estas preguntas nos las hemos hecho en itHorse y, aunque no tenemos respuestas para todo, siempre es interesante debatir e intercambiar inquietudes, ¿No crees?

Actualmente, en el mundo ecuestre, existe una gran mayoría de usuarios que tienen caballos castrados o yeguas, lo cual suele poner las cosas más fáciles, en general.

Pero no podemos olvidar que hay una parte de los jinetes y propietarios que tienen caballos enteros. Que no están castrados, vaya.

No estamos hablando sólo de caballos de competición o que se dediquen a la reproducción.

Hablamos de aquellas personas como tú y yo, que aman a los caballos y que, por la razón que sea, han escogido un caballo entero como compañero de vida.

Y es que la vida ecuestre para los caballos enteros es, desde el principio, un poco más compleja.

Existe un temor constante y una tendencia al aislamiento del animal para evitar, en la medida de lo posible, cualquier situación tensa o peligrosa.

Pero…

¿Estamos haciendo lo correcto?

Evidentemente los caballos enteros tienen un factor hormonal que los hace más sensibles o más propensos a que haya que dedicar más tiempo, atención o precaución, y más, si hay yeguas de por medio.

Pero también es verdad que, a causa de esto, se les trata de forma muy distinta del resto de caballos y desde pequeños, por norma general, sufren una educación basada en el aislamiento y la rigidez de las normas.

Habitualmente no se les permite interactuar de forma normal, se les trata con más firmeza y tienen muy pocas libertades, tanto pie a tierra como montados.

¡Incluso hay personas que les tienen miedo!

Parece que, para comodidad del ser humano, no puedan hacer vida de caballo.

Vivir una vida social, feliz y relajada como el resto de los caballos es un sueño hoy en día inalcanzable para la mayoría caballos enteros.

Tanto es así que, a pesar de que haya muchos centros especializados en el retiro de caballos y el descanso de estos en la etapa final de su vida, es extremadamente difícil que en ninguno de ellos acepte caballos enteros.

Es más trabajo, más riesgo e incluso más costes para el dueño del lugar.

Entonces, ¿Cuál es la alternativa?

Si tu idea es la de proporcionar un retiro en semilibertad a tu caballo, debes tener en cuenta:

Si bien es verdad que hay enteros y enteros, siempre debemos hacer un análisis completo de la situación y de cada caso particular.

No es lo mismo un caballo entero que tolere otras compañías, tenga un carácter afable y sepa concentrarse a pesar de las yeguas que un caballo entero con mucho carácter, empeño y poco social.

Además, influye mucho la edad de tu caballo.

Si tienes un caballo entero y joven, aún estás a tiempo de castrarlo y abrirle las puertas de todos los centros de descanso o retiro posibles, si no tienes otros planes para él.

Si tienes un caballo entero muy mayor, por norma general, la castración no es la mejor opción ya que los riesgos para su salud durante la operación aumentan con los años.

Probablemente ya tenga muy definido su carácter y sus límites con los demás, así que sería muy difícil y complicado enfrentarlo a todo ese proceso de cambio y de golpe.

Si este es el caso, siempre puedes hacer un plan de jubilación con tiempo e intentar encontrar algún lugar ideal donde lo acepten y trabajar con él para este cambio.

O si tienes la posibilidad, el espacio y las ganas, siempre puedes alquilar un terreno y habilitarlo para el (aunque sabemos que esto es difícil).

Si tu caballo lo permite, es social y no supone un riesgo para nadie, siempre puedes buscarle compañeros compatibles, como por ejemplo; caballos castrados con los que se lleve bien, un poni o incluso algún animal de otra especie a la que acepte y tolere (ovejas, cabras, burros, etc.).

¡Eso sí!

Haz siempre un proceso de adaptación antes.

Y entonces, ¿Qué hacemos ahora con los caballos enteros cuando se hacen mayores?

Actualmente y dada la falta de alternativas, lo más común es mantener al caballo en su estilo de vida hasta el final y, si hay suerte, algunos consiguen pasar sus últimos días en campos, separados del resto de la manada.

Y es que es normal, nadie tiene porqué asumir el riesgo de que su yegua quede embarazada o que algún caballo surja herido o sufra de un gran estrés.

Pero en itHorse hemos querido aprovechar estas preguntas para hacer una pequeña reflexión sobre los caballos enteros y la forma que tenemos de relacionarnos con ellos.

¿Existe alguna posibilidad de vivir en semilibertad para los caballos enteros?

En itHorse creemos que sí.

Y no solo en su etapa final de vida.

Tenemos constancia de caballos enteros perfectamente adaptados a una vida social sana y que pueden disfrutar de un descanso en semilibertad (sin yeguas).

Creemos que la clave está en nuestra forma de ver e interactuar con estos magníficos animales.

Quizás si la comunidad ecuestre cambiara la forma de educar, interactuar, socializar y ejercitar a los caballos enteros, estos no supondrían un riesgo mucho mayor que los otros.

Y ¿Quién sabe?

Quizás empezarían a haber centros especializados para que pudieran tener un retiro digno e igual de “salvaje” que los demás.

¿Tú qué opinas?

No te olvides de seguirnos en Instagram y Facebook

¡Hasta pronto!