Normalmente el verano es una época esperada por todos, donde los días se alargan y las piscinas son las reinas de la fiesta.

Para los jinetes, esto no es así.

Y es que como bien sabrás, el verano es sinónimo de insectos, irritaciones, dermatitis, picaduras y nuevos dolores de cabeza intentando idear métodos para acabar con todo esto hasta que vuelva el frío.

¡Y es que el día que no son las moscas, son los tábanos o los mosquitos!

Pues bien, en este post te voy a detallar cuáles son los principales insectos y parásitos que atacan a nuestro querido caballo mientras no miramos.

¡En itHorse los tenemos fichados!

LOS CULICOIDES

Y con este nombre tan divertido tenemos a unos molestos bichitos que no miden más que 1 o 2 mm… Pero pueden causar molestias enormes.

Hay muchas variedades y suelen confundirse con moscas, pero no lo son.

Son causantes de gran parte de las reacciones dérmicas de los caballos: los picores, los eczemas de verano, inflamaciones repentinas o incluso pueden llegar a causar infecciones en la piel de nuestros caballos si no vamos con cuidado.

Por razones reproductivas, la hembra es la que se dedica a alimentarse de sangre mientras que el macho suele tener otras preferencias.

¡Y mucho ojito!

Porque también nos pueden picar a nosotros los humanos.

Así que, a tope con el repelente.

MOSCAS

No creo que haga falta que te cuente mucho de ellas.

Son las estrellas del picadero y, además de ser super molestas,

¡Es super difícil mantenerlas a raya!

Pero, ¿Qué le hacen a tu caballo?

Pues pican y se pueden alimentar de sangre o se enganchan a cualquier mucosa o heridita que vean.

Normalmente esto no es un problema grave, pero pueden propiciar infecciones y empeorar el estado de la piel de nuestro caballo, si se les permite.

¡Además!

Les encanta poner huevitos en la cama de los caballos ya que, sobre todo en verano, es un hotel 5 estrellas para ellas (humedad, heces, calor, etc.).

Así que procura mantener la cama de tu caballo limpia y utiliza repelentes y trampas.

No las eliminarás del todo, pero ayudarás mucho a la salud de tu caballo.

MOSQUITOS

Ahh, los mosquitos…

Los eternos enemigos.

Los mosquitos son especialmente peligrosos ya que no solo pican y provocan reacciones cutáneas si no que,

¡Pueden transmitir enfermedades!

De nuevo son las hembras las que suelen picar y alimentarse de sangre… ¡Qué fijación!

Y suelen ir directas a las orejas de nuestros peludos amigos por el riego sanguíneo más accesible y abundante en esa zona (las orejas son finas, pero si te fijas, están llenas de venitas y tienen una buena irrigación de sangre).

Pueden provocar eczemas, reacciones alérgicas, costras, molestias, inflamaciones, etc.

Pero es importante que protejas a tu caballo de ellos y que te protejas tú también.

Enfermedades como la Encefalitis equina o el virus del Nilo pueden ser transmitidas por un mosquito.

E incluso también pueden contagiarnos enfermedades a nosotros.

¡Mucho cuidado con ellos!

Utiliza todos los métodos posibles contra ellos: remedios naturales, repelentes, máscaras, protecciones, trampas…

¡Todo vale en esta guerra!

GARRAPATAS

¡Eww!

La verdad es que son unos seres bastante desagradables y con un aspecto propio de una película de alienígenas.

Y no es para menos:

A parte de ser molestas, pueden transmitir enfermedades a nuestro caballo como la Piroplasmosis, la Esclerosis Equina y la fiebre por garrapata, entre otras.

Y por supuesto, picores y molestias.

Aunque tienen un lado “bueno”.

Debido a su tamaño y aspecto son fáciles de detectar y tratar.

Cabe decir que, si tienes una buena higiene de tu caballo, lo proteges bien y mantienes limpia su casa, no suelen aparecer.

TÁBANOS

¿Y quién no se ha echado a correr al ver un enorme tábano rondando?

Hasta el más fuerte habrá soltado un gritito.

Y es que impresionan bastante cuando los ves por primera vez.

Parecen una mezcla entre mosca y avispa y, sobre todo, pican.

Y cuando pican, duele.

Aun así, no son nuestros mayores enemigos.

Otra vez, las hembras son las que suelen alimentarse de sangre y tienen predilección por las zonas más sudadas de nuestro caballo.

Habitan en zonas húmedas así que lo mejor es evitar dichas zonas y mantener una buena higiene en el picadero.

Pueden causar molestias, inflamaciones, reacciones alérgicas y caídas de la montura.

Sí, has leído bien.

No es raro que algún jinete se caiga de la montura porque un tábano ha picado a su caballo.

Y es que claro, las picaduras de tábano duelen mucho y es normal que el caballo reaccione al pinchazo.

Así que, ¡Mucho cuidado con los tábanos!

Y por último, pero no menos molestos, tenemos a:

ÁCAROS, CHINCHES Y PULGAS

Estos son los más pequeños y complicados de pillar in fraganti.

Pero son los responsables de la famosa dermatitis estival, además de picores, molestias, inflamaciones, eczemas e infecciones.

Y también pueden causar hipersensibilidad en la piel de los caballos y reacciones alérgicas fuertes, así como transmitir enfermedades.

Y por desgracia, los jinetes también pueden verse afectados.

Por eso es muy muy muy importante que desparasites a tu caballo y lo protejas al máximo posible durante esta época.

Una vez tengas fichados a todos estos maleantes,

Aquí te dejo unos consejos generales para mantener a raya estos desagradables visitantes estivales:

  • Mantén la higiene del picadero y de la cama de tu caballo al máximo: la humedad, las heces y los restos de comida (paja, frutas, heno, etc.) son el cartel de bienvenida para muchos de estos maleantes.

  • Usa repelentes y productos adecuados para mantener alejados a los insectos y demás parásitos: espráis, cremas, champús, lociones, desparasitadores, etc.

  • Usa otros métodos que mejor te funcionen: trampas, máscaras, mantas protectoras, cebos, etc.

  • Atrévete a probar los métodos de la abuela: No digas que no a los métodos naturales porque siempre te pueden sorprender. Lociones, plantas como la citronela, tratamientos con aloe vera, cebos naturales y otros trucos pueden ayudarte muchísimo.

  • No te olvides de ti: los humanos estamos expuestos casi a los mismos problemas que los caballos en verano así que protege tu piel de los insectos y los parásitos para no arriesgar tu salud ante posibles complicaciones.

Hasta aquí el post de hoy.

Espero que te haya sidu útil y que tu y tu caballo podáis enfrentaros al verano con toda la información disponible sobre los insectos y parásitos que pueden afectarte a ti y a tu animal.

¡Qué pases un feliz verano!

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¡Hasta pronto!